El mayor obstáculo de cualquier programa de fidelización es lograr que el cliente se registre. Los Puntos de Bienvenida eliminan esa barrera mediante la "gratificación instantánea".
El tip de éxito: No configures 0 puntos. Ofrece una cantidad que represente al menos el 25% del valor de tu recompensa más barata.
Por ejemplo, si un café gratis cuesta 100 puntos, regala 25 puntos solo por unirse. Esto activa en el cerebro del cliente el efecto de "progreso artificial": sienten que ya han empezado el camino y les da pereza abandonar algo en lo que ya tienen un "ahorro".